Envío gratuito en España a partir de 40€

Publicado en

Mi bebé se desvela en mitad de la noche: Causas y posibles soluciones

Mi bebé se desvela en mitad de la noche: conoce las causas, las regresiones del sueño y consejos para favorecer un descanso más tranquilo.
Publicado en

Hay noches que desconciertan a cualquier familia. Después de varios días —o incluso semanas— en los que parecía que vuestro bebé empezaba a dormir mejor, de repente vuelve a despertarse en plena madrugada. Pero esta vez no lo hace porque tenga hambre o necesite un cambio de pañal. Abre los ojos, está completamente despejado e incluso parece tener ganas de jugar.

Si te has sorprendido pensando «mi bebé se desvela en mitad de la noche, ¿qué está pasando?», tranquilo. Es una situación mucho más habitual de lo que parece y, en la mayoría de los casos, no indica que exista ningún problema de salud.

Durante los primeros años de vida, el sueño cambia constantemente. El cerebro madura a gran velocidad, aparecen nuevos aprendizajes y también cambian las necesidades de descanso. Todo eso puede hacer que, durante una temporada, las noches vuelvan a complicarse.

Entender qué hay detrás de estos despertares es el primer paso para afrontarlos con más calma y, sobre todo, con expectativas realistas.

¿Por qué mi bebé se desvela en mitad de la noche?

No siempre hay una única explicación. De hecho, es bastante frecuente que coincidan varios factores al mismo tiempo.

Hay bebés que se desvelan porque están atravesando una regresión del sueño; otros lo hacen porque están aprendiendo a caminar, hablan cada vez más o viven una etapa de mayor apego hacia sus padres. Incluso un pequeño cambio en la rutina puede alterar durante unos días un descanso que parecía ya consolidado.

Entre las causas más habituales encontramos:

  • Las regresiones o crisis del sueño.
  • Los avances en el desarrollo cerebral y motor.
  • La ansiedad por separación.
  • El exceso de cansancio acumulado.
  • Una necesidad de descanso diferente a la que tenía unas semanas antes.
  • La salida de los dientes o pequeñas molestias físicas.
  • Cambios de horarios, viajes o enfermedades recientes.

Lo más importante es recordar que el sueño infantil no evoluciona de forma lineal. Hay épocas en las que parece que todo funciona perfectamente y, sin previo aviso, vuelven los despertares. Aunque resulte agotador, no significa que estés haciendo algo mal ni que hayas perdido todo el progreso conseguido.

Mi bebé se desvela en mitad de la noche durante una regresión del sueño

Si mi bebé se desvela en mitad de la noche y además notas que le cuesta dormirse, reclama más brazos o está más sensible durante el día, es posible que esté atravesando una regresión del sueño.

A pesar de su nombre, no se trata de un retroceso. En realidad, suele ser una señal de que su desarrollo está avanzando. Mientras duerme, el cerebro procesa toda la información nueva que ha adquirido durante el día y reorganiza sus ciclos de sueño. Ese proceso puede traducirse en noches más movidas durante un tiempo.

Es habitual que, durante estas etapas, aparezcan situaciones como:

  • Más despertares nocturnos de lo habitual.
  • Dificultad para volver a dormirse.
  • Mayor necesidad de contacto con mamá o papá.
  • Siestas más cortas o irregulares.
  • Cambios de humor e irritabilidad.

Cada niño sigue su propio ritmo, pero estas fases suelen aparecer alrededor de los 4, 8, 12, 18 o 20 meses.

Si tu hijo tiene aproximadamente esa edad, quizá te resulte útil leer también nuestro artículo sobre la Crisis del sueño a los 20 meses: por qué ocurre y cómo afrontarla, donde explicamos con más detalle qué ocurre durante esta etapa y cómo acompañarla.

¿Qué hacer si mi bebé se desvela en mitad de la noche?

Cuando llevas varios despertares seguidos, es fácil caer en la tentación de probar cualquier consejo que encuentres. Sin embargo, cambiar de estrategia cada noche suele generar todavía más incertidumbre, tanto para los padres como para el propio bebé.

Aunque no existe una fórmula mágica, sí hay algunas pautas que suelen ayudar.

Mantén un ambiente que invite a volver a dormir

Si el bebé se despierta completamente, intenta que todo a su alrededor siga transmitiendo el mismo mensaje: todavía es de noche y toca descansar.

No hace falta permanecer completamente a oscuras, pero sí conviene evitar luces intensas, conversaciones largas o cualquier estímulo que pueda activarlo todavía más.

Hablarle con una voz tranquila, moverse despacio y mantener un ambiente relajado suele facilitar que vuelva a conectar con el sueño poco a poco.

Comprueba si necesita algo

A veces buscamos explicaciones complejas cuando la respuesta es mucho más sencilla.

Antes de asumir que simplemente no quiere dormir, merece la pena comprobar si tiene alguna necesidad concreta. Dependiendo de su edad, puede que tenga hambre, el pañal mojado, demasiado calor, frío o alguna molestia relacionada con la dentición. También conviene fijarse en si presenta fiebre o cualquier otro signo de enfermedad.

Cuando esas necesidades están cubiertas, normalmente resulta más fácil que vuelva a dormirse.

No cambies toda la rutina de un día para otro

Es comprensible pensar que, si mi bebé se desvela en mitad de la noche, quizá haya llegado el momento de modificar horarios, eliminar siestas o introducir nuevos hábitos.

Sin embargo, hacer muchos cambios de golpe rara vez ofrece buenos resultados. Los niños pequeños suelen sentirse más seguros cuando las rutinas se mantienen estables, incluso durante las etapas en las que el sueño parece haberse desordenado.

La constancia no elimina los despertares de un día para otro, pero sí ayuda a que esta fase pase antes.

¿Influyen las siestas en los despertares nocturnos?

Es una duda muy habitual. Cuando las noches empiezan a complicarse, muchas familias piensan que la solución pasa por reducir las siestas para que el bebé llegue más cansado a la hora de dormir.

Sin embargo, suele ocurrir justo lo contrario.

Un bebé que acumula demasiado cansancio durante el día tiene más dificultades para descansar profundamente por la noche. Al llegar agotado a la cama, su organismo libera hormonas relacionadas con el estado de alerta, lo que puede hacer que el sueño sea más ligero y que los despertares sean más frecuentes.

También puede darse la situación opuesta. Si duerme una siesta muy larga o demasiado tarde, quizá todavía no tenga suficiente necesidad de sueño cuando llega la noche.

No existe un horario perfecto que sirva para todos los niños. Lo importante es observar cómo responde tu hijo y adaptar las siestas a su edad y a sus necesidades, sin compararlo constantemente con otros bebés.

Mi bebé se desvela en mitad de la noche y quiere jugar

Probablemente sea una de las situaciones más desconcertantes para cualquier padre.

Son las tres de la madrugada, tú apenas puedes mantener los ojos abiertos y, en cambio, tu bebé parece haber decidido que ha empezado un nuevo día. Balbucea, sonríe, gatea de un lado a otro de la cuna o incluso intenta bajar al suelo para explorar la habitación.

Aunque resulte desesperante, lo mejor es evitar convertir ese momento en un rato de juego.

Si cada vez que se despierta encuentra luces encendidas, juguetes o mucha interacción, poco a poco puede asociar esos despertares con algo estimulante. Sin querer, estaremos reforzando un hábito que luego será más difícil cambiar.

En esos momentos suele ayudar mucho mantener el ambiente lo más tranquilo posible:

  • Hablar solo lo necesario y con un tono suave.
  • Evitar encender luces fuertes.
  • No ofrecer juguetes ni pantallas.
  • Permanecer cerca para que se sienta seguro, pero sin estimularlo demasiado.
  • Tener paciencia mientras vuelve a relajarse.

A veces no volverá a dormirse en cinco minutos, y eso también entra dentro de lo normal. Lo importante es acompañarlo sin transformar la madrugada en un momento de actividad.

¿Cuándo conviene consultar con el pediatra?

Aunque la mayoría de los despertares nocturnos forman parte del desarrollo normal, hay situaciones en las que merece la pena consultar con un profesional.

Por ejemplo, si además de despertarse con frecuencia observas que ronca de forma intensa, hace pausas al respirar mientras duerme o parece tener un dolor evidente, conviene comentarlo con el pediatra.

También es recomendable pedir valoración si aparecen síntomas como:

  • Fiebre persistente.
  • Rechazo continuado de la alimentación.
  • Somnolencia excesiva durante el día.
  • Despertares acompañados de un llanto inconsolable durante largos periodos.
  • Problemas de sueño que se mantienen durante varios meses sin mostrar ninguna mejoría.

En la mayoría de los casos, el especialista simplemente confirmará que se trata de una etapa normal del desarrollo. Y, cuando exista alguna causa médica detrás, podrá detectarla y orientar el tratamiento adecuado.

Cómo favorecer un sueño más reparador

No hay una rutina que funcione igual para todos los bebés, pero sí existen algunos hábitos que, con el tiempo, suelen favorecer un descanso de mejor calidad.

Más que buscar una noche perfecta, el objetivo es crear un entorno que ayude al niño a sentirse seguro cuando llega la hora de dormir.

Algunas pautas que suelen dar buen resultado son:

  • Mantener horarios relativamente estables.
  • Crear una rutina tranquila antes de acostarse, siempre parecida.
  • Procurar que reciba luz natural durante el día.
  • Evitar juegos muy intensos justo antes de dormir.
  • Respetar las ventanas de sueño propias de su edad.
  • Responder a sus necesidades con calma y sin prisas.

No se trata de evitar que vuelva a despertarse nunca más. De hecho, los despertares nocturnos son completamente normales durante los primeros años de vida. Lo que buscamos es que, poco a poco, le resulte más fácil volver a dormirse cuando eso ocurra.

Muchos padres sienten que están haciendo algo mal cuando su hijo vuelve a despertarse después de haber dormido bien durante una temporada. La realidad es que el sueño infantil cambia constantemente. Hay avances, pequeños retrocesos y nuevas etapas que forman parte de un proceso completamente natural.

Libros para acompañar esta etapa

Descubre: Pack Dulces Sueños

Convierte la rutina de noche en un momento de calma con el Pack Dulces Sueños. Incluye el cuento Luna y un bonito colgante de tela con estrellas de regalo para acompañar a los más pequeños antes de dormir.

Ver en tienda

Incorporar un cuento a la rutina antes de dormir puede ayudar a crear un momento de calma y conexión en familia. Aunque no evitará los despertares nocturnos, sí puede convertirse en una señal que anticipe que llega la hora de descansar.

Si buscas lecturas adaptadas a su edad, te recomendamos descubrir nuestra selección de libros para niños de 2 años y libros para niños de 3 años, con historias pensadas para compartir antes de ir a dormir y convertir ese momento en una experiencia tranquila y agradable.

Paciencia, acompañamiento y expectativas realistas

Si llevas unas cuantas noches pensando «mi bebé se desvela en mitad de la noche», es completamente normal que te sientas cansado o incluso frustrado. Dormir poco pasa factura y, cuando la situación se alarga varios días, es fácil preguntarse si hay algo que no estás haciendo bien.

La realidad es que, en la mayoría de los casos, estos despertares forman parte del desarrollo normal del sueño infantil. Igual que aprenden a caminar, a hablar o a descubrir el mundo a su alrededor, también necesitan tiempo para que su descanso vaya madurando.

Habrá noches mejores y otras que pondrán a prueba vuestra paciencia. Y eso no significa que todo el progreso haya desaparecido. Muchas veces, después de unos días complicados, el sueño vuelve a estabilizarse casi de la misma forma en que se había alterado.

Mientras tanto, intenta no buscar la perfección. No existe una única manera correcta de acompañar a un bebé durante la noche. Lo más importante es que se sienta seguro, atendido y comprendido.

Poco a poco, conforme su sistema de sueño madura y gana autonomía, esos despertares suelen espaciarse hasta desaparecer. Aunque ahora parezca difícil de creer, esta etapa también pasará.

Fuentes

HealthyChildren (American Academy of Pediatrics). Sleeping Through the Night.
HealthyChildren (American Academy of Pediatrics). Sleep.
Asociación Española de Pediatría (AEP). Fases del sueño.
Asociación Española de Pediatría (AEP). Recomendaciones de sueño en lactantes.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.